Archive for junio, 2012

junio 26, 2012

El hombre de la máquina de escribir

Dataran Merdeka es un sitio hermoso, por su significado y en su construcción. Paseo por esta plaza y veo turistas diferentes cada vez, eventos que se organizan en esta plaza, y en estos días, por la noche, en la gran pantalla se muestran los partidos de la Eurocopa en directo, mientras hombres sentados en el césped ven los partidos.

Me había fijado varias veces, sin reparar en ello, pero hoy me acerqué para examinar detenidamente que es lo que ocurre a diario en uno de los rincones. Un hombre con su máquina de escribir sentado en los escalones de un recinto oficial, actualmente cerrado, aguarda las indicaciones de un segundo que le está dictando una carta. Es un escriba, como los que estudie que existían en Egipto. La cola tiene varias personas, el segundo lugar es ocupado por una mujer, está con un papel abrazado a su pecho y está llorando. Algo triste la está consumiendo mientras aguarda pacientemente su turno frente al escriba. Todos ellos se sientan en el suelo bajo las arcadas de la puerta de este antiguo recinto oficial.

Hay gatos alrededor. Aquí siempre hay gatos por todas partes. Tumbados delante de las tiendas, bajo los tianguis, siempre vigilando. Se me hacen como una especie de notarios que determinan la credibilidad del escriba. Debe tener mucha, puesto que hay varios gatos, por tanto, el escriba lleva tiempo haciendo su oficio en el mismo sitio, lo que implica que no debe ser malo. Por eso digo, que los gatos deben ser los notarios.

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Dataran Merdeka is a beautiful place due to his meaning and how is built. I walk through the square and I see
a different kind of tourists every time, events that have been organized in this square, and these days, on
the nights, the Big Screen has been showing Eurocup broadcast live matches, while men sitting in the
lawn watched them.

I have noticed several times, without focusing my attention in it, but today, I brought closer to examine
thoroughly what happens daily on one of the corners. A man with his writing machine sitting on the stairs
of a closed official site, was waiting for instructions were given by a second man who was dictating him a
letter. He is a clerk, like anciant the egyptian clerks I studied at high school.

Queue consists of some people, second place is occupied by a woman, she is hughing a paper over her chest and
she is crying. She looks as if something really sad was consumming her, while she waits paciently her turn
to be in front the clerk. All of them are sitting in the floor under the arcades of the door of the closed official
site.

There’re cats around. There are always cats everywhere. Laying in front of shops, under stalls, they’re always
keeping watch. They seems to me as notaries who certify whether jerker is trustworthy or not. Seeing the number
of cats, he must be it. So, the jerker could’ve been serving long ago at the same place, and it means he is not
so bad. This is why I said cats should be notaries.

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junio 15, 2012

The Big Stall

Cerca del British Council y en una de las calles adyacentes a Jalan Ampang encontramos este remanso de paz donde comen muchos empleados del Ambank. Allí comemos con nuestra amiga Crystal varias veces a la semana, antes de ir a clase. Es un sitio que adolece de lujos, y muy posiblemente en España no tendría el visto bueno de Sanidad, pero qué agradable. Entre vegetación y algún que otro zapatero ambulante, muy propios de este Kuala Lumpur que habitamos. Hay self-service, con variedad de arroces, salsas, pollo, pescado, verduras, …. el 80% picante, ya que favorece la eliminación de bacterias en los alimentos. En los árboles, anuncios de venta en condos, pisos compartidos y un sinfín de necesidades expuestas.

Por un plato de self-service y un te de limón helado, tan típico aquí, se cobra entre 2 y 3,5 euros.

Near The British Council, in one of the adjoining streets to Jalan Ampang, we have been able to find this haven of peace where a lot of employees of Ambank eat every day. We often eat there with a friend of us: Crystal, before going to classroom. It’s a place which contains no luxuries, and perhaps, it might have been difficult to find a place like that in the capital city in Spain due to Department of Health, but it’s a nice place. Among vegetation and travelling cobblers, who are very easy to find here in KL. There’re self-service, with a variety of rices, sauces, chicken, fish, vegetables, 80% spicy due to it’s good to remove bacteria from meat. In the trees, advertisements of sale in condos, shared flats and a no end of needs exposed.

It costs among 2 and 3,5 euros to take here a plate from self-service with an ice lemon tea.